A mediados de marzo el país se paralizó y con él las reformas en viviendas y locales. Tras seis semanas de cuarentena, poco a poco se va volviendo a la normalidad. Muestra de ello es la desescalada gradual puesta en marcha desde el pasado 25 de abril con la salida de los menores de 14 años. Una semana más tarde se les permitió a los adultos bajo unas condiciones y desde el lunes 4 de mayo, se pueden realizar reformas en viviendas deshabitadas y en locales cerrados, tal y como se ha publicado en la Orden SND/385/2020 del BOE.

¿Y en las comunidades de vecinos? Pese a que por el momento todavía no podrán usarse las zonas comunes de los edificios para ocio, sí que se permitirá realizar reformas en zonas no habitadas, como el hueco de la escalera, por ejemplo, para instalar un ascensor. Para ello, los vecinos y los operarios no deben coincidir bajo ninguna circunstancia por lo que durante la jornada laboral en la que los trabajadores estén realizando dichas obras, los vecinos no podrán acceder a esa zona y deberán permanecer en sus domicilios.

Los operarios deberán adoptar las medidas de seguridad de prevención e higiene frente al COVID-19 indicadas por las autoridades sanitarias y se habrá de marcar el recorrido que puedan hacer los trabajadores en el edificio, quienes no podrán salirse del espacio habilitado.

Tal y como se ha permitido desde la puesta en marcha del estado de alarma, se podrán realizar obras puntuales en inmuebles, habilitados o no, para reparaciones urgentes de instalaciones y averías.

Por otro lado, si tenías pensado colocar un ascensor unifamiliar en tu segunda residencia, puedes aprovechar la prohibición de trasladarse a segundas viviendas para realizar las obras pertinentes y disfrutar del elevador al regreso de la normalidad.

Si seguimos haciéndolo tan bien como hasta ahora y todos respetamos lo establecido por las autoridades sanitarias, la desescalada irá progresando y no habrá necesidad de retroceder, volviendo así poco a poco a la normalidad. #EsteVirusLoParamosUnidos