¿Es obligatorio la bajada del ascensor a cota cero? ¿Hay otras vías para conseguir la accesibilidad en el edificio sin tener que realizar obras en el ascensor?

En Ascensores Alapont, como empresa especializada en el mantenimiento e instalación de elevadores en la Comunidad Valenciana, damos respuesta a estas preguntas.

Terminar con las barreras arquitectónicas en los edificios es algo que por ley es obligatorio. La Ley de Propiedad Horizontal, en su artículo 10 señala: “Tendrán carácter obligatorio los trabajos y las obras que resulten necesarias para el adecuado mantenimiento y cumplimiento del deber de conservación del inmueble y de sus servicios e instalaciones comunes, incluyendo en todo caso, las necesarias para satisfacer los requisitos básicos de seguridad, habitabilidad y accesibilidad universal”.

Si la bajada del ascensor a cota cero la solicita un vecino con movilidad reducida o mayor de 70 años, será de obligado cumplimiento siempre que el importe total del gasto no supere las doce mensualidades una vez descontadas las ayudas y/o subvenciones al respecto, tal y como indica el artículo 10.1 B de la LPH. En el caso de que lo solicite una persona que no cumpla con estos requisitos, la decisión será votada en Junta y deberá aprobarse por la mayoría de los propietarios, que, a su vez, representen la mayoría de las cuotas de participación.

¿Hay otras opciones para conseguir la accesibilidad universal sin necesidad de bajar el ascensor a cota cero?

Para que un inmueble sea accesible para todos, no basta con instalar un ascensor, sino que para acceder a este no ha de haber ningún obstáculo, como por ejemplo, escalones. Para salvar este tramo de escaleras hasta el vestíbulo donde comienza el elevador, la mejor vía es realizar obras para que este llegue a cota O. Si esto no fuese posible, la primera solución será instalar una rampa. Sin embargo, no siempre se puede hacer debido a la falta de espacio, por lo que la siguiente opción es la colocación de una plataforma salvaescaleras. Se trata de  una buena solución para salvar los primeros escalones del rellano o desniveles de hasta 2 ó 3 metros. No requiere obra y es asequible para la comunidad.

Por último, otra alternativa será la instalación de una silla salvaescaleras. Este es el último caso ya que no supone la accesibilidad universal, pues siempre requerirá de ayuda para sentarse o levantarse de una sillita a otra.

En Ascensores Alapont queremos ayudarte a hacer tu vivienda accesible, ofreciéndote un servicio de calidad, un asesoramiento personalizado y diversas soluciones que se adapten a las necesidades de tu comunidad y a las características del edificio.